martes, 3 de febrero de 2009

Días grises...por tu culpa


Pero vamos a ver...¿dónde te metes? Esta mañana al llegar a la oficina, iluminabas un rinconcito detrás de la puerta, que me ha sorprendido al pensar que algo se había quedado encendido...pero ¡eras tú! Llevas tanto tiempo escondido que casi ni recuerdo ya cuando deslumbrabas mi mirada y no te dejabas observar fijamente, a no ser que te disfrazaras de luna entre la niebla.
La lluvia te gana por ahora en este 2009. Ella se cuela entre candelas, que el fin de semana han quemado algo más que unos troncos... Me ha dado por pensar que no tenía nada que quemar del 2008, porque es un año que sigue ardiendo en mi interior y que no quiero que se apague nunca. Y sin caer en nostalgias, me sigo acordando de todo lo que me ha regalado, sobre todo unos ojos verdes...
...¿cómo quemar algo de sus días? Además, respeto a la gente que quiera quemar partes negras de su pasado, pero a mí personalmente, ahora, me ha dado por pensar que no quiero quemar nada, porque yo tampoco quiero arder en un olvido ajeno.
Como te iba contando, ahora vuelves a colarte por la ventana, pero se que será por pocos minutos, porque aquellas nubes del fondo te volverán a arropar...pues nada, descansa que luego te tocará brillar unos pocos meses, pero que sepas que te echo mucho de menos...



2 comentarios:

Los viajes que no hice dijo...

Mmmm. Un abrazo grande. Vale, no quemaremos...

el secreto de la vainilla dijo...

El sol también tiene derecho a unas vacaciones...

Así podrá brillar con más fuerza.

De momento me conformo con aprovechar sus rayos fugaces a tu lado.